Eloy Sánchez Rosillo. Murciano Ilustre
- francisco javier costa lópez

- 5 ene 2008
- 6 Min. de lectura
Actualizado: 30 nov 2020
La vida no sigue igual. Un poeta para la reflexión...


Fotografía de Juan Ballester, cedida por el autor a Dominio Público

Ha pasado (tras la actualización de este artículo, debería decir ─pasó─) por mis manos, por aquellos azares ilustres de la vida, esos que sin darnos cuenta nos marcan de una u otra forma y, posibilitan nuestro acercamiento a la luz y crecimiento personal, el libro de poemas de mi paisano Eloy Sánchez Rosillo, «LA VIDA», con una ilustración en portada de otro gran murciano, artista universal, ya fallecido, Ramón Gaya.
He quedado gratamente sorprendido, pues me encuentro con profundos versos, dentro de un contexto de sobriedad y madurez, con incitación clara a la reflexión y marcado carácter intimista. Hasta sus páginas llega el hombre, pero también aflora el niño, con todo el bagaje de recuerdos infantiles, no deliberados y más cercanos a la emotividad que aquellos años imprimieron en su joven alma.
Así, desde la acacia, simbólico árbol protector de la casa de campo de sus padres, el recuerdo de las estaciones, los primeros versos... Todo ello aparece ya en el primer poema «Desde aquí», para continuar con los veranos y primaveras, las actividades del campo y los distintos matices de amaneceres y ocasos en la pasada niñez, al enfrentamiento del hombre al paso del tiempo, a su incertidumbre y al desconocimiento futuro, que se intuye por medio de acertadas interrogantes.
«LA VIDA», puede ser la de Eloy, pero también puede ser la de cualquiera que se sumerja en los textos donde se recrean espacios similares en los que de alguna forma, todos hemos existido. Y me quedo con esta palabra, pues de existencia, de vida, se trata.
Extrañeza Retorna junio. ¿Son los mismos de entonces sus frutos de oro? Vuelve el verano. Mas con él, no regresa mi juventud.
Poema «Extrañeza»
Extraído del poemario «LA VIDA»
© Eloy Sánchez Rosillo, 1996 (9ª edición: abril de 2007)
© Tusquets Editores S.A.
ISBN 978-84-7223-790-2
Quizá, mejor dicho, aseguraría, que muchos pasajes de este libro, evocan en mí, parecidas situaciones y modos de vida. No ha habido pues, en este caso, mejor billete de ida a la exploración de autenticidades y versos, surgidos de tan sugerente poeta, que el repaso avaricioso de la poesía contenida en «LA VIDA».
PRÓXIMA ESTACIÓN
La siguiente estación de mi viaje, afortunadamente aun sin terminar, fue «HILO DE ORO», antología poética, 1974 - 2011 (como reza el subtítulo del libro), donde se encuentran otros poemarios que siguen esa línea marcada por el poeta, que yo identifico con un fino hilo de oro.

En él encuentro nueve poemarios, que son síntesis y exploración del yo vehicular, del yo interior y del yo universal, que constituyen primordialmente, el mundo poético de Eloy.
Desde su ya mítico «MANERAS DE ESTAR SOLO», con el que se abre el apartado versal del libro, hasta «ANTES DEL NOMBRE», con el que se cierra, estoy presente y me dejo transportar en un río, clemente a veces y salpicado de los rápidos que la emoción consiente y contiene.
Todo este caudal de emociones, porque la gran mayoría de los poemas me hacen sentirlos como tal, son, según mi opinión, producto de una vida repleta de marcadores vitales, aquellos, estos, que sin duda, nos cambian la voz, nos arrugan los pómulos, nos pintan canas y, parafraseando a Serrat «... nos hacen que lloremos cuando nadie nos ve».
El espejo Me instalo frente a ti, miro tus ojos y vigilo el espacio donde tu voz me busca. Me estremece el dolor del encuentro imprevisto, la sed con que te acercas al borde mi sombra, el hueco que descubres en la luz de este cuarto.
Versos extraídos del poema «El espejo»
incluido en el poemario «MANERAS DE NO ESTAR SOLO»
Por lo que tiene de representativo en el tiempo vital y poético de Eloy,
transcribo los siguientes versos
La acacia Después de tantos años, vuelvo a verte, cuando ya no esperaba que mis manos acariciaran otra vez tu viejo tronco, en el que el tiempo fue dejando las oscuras señales que dan fe de su paso y ennoblecen la esbeltez de tu serena decadencia.
Versos extraídos del poema «La acacia»
incluido en el poemario «PÁGINAS DE UN DIARIO»
Epitafio Detened, caminantes, vuestros pasos. Sabed que aquí reposa alguien que amara mucho la hermosura del mundo: los árboles, los libros, la música, el verano, las muchachas. No preguntéis quién fue, ni desde cuando es ya silencio, olvido de las cosas. En la tierra que cubre sus despojos plácidamente descansad un rato. Y proseguid después vuestro camino bajo el propicio sol que en su noche os desea.
Poema «Epitafio»
Incluido en el poemario «ELEGÍAS»
Confidencias Está sentado junto al balcón de la estancia en la que tantas veces lo he visto yo estar solo. Termina mayo. Llueve. Hay luz apenas. Cruza el fulgor repentino de un relámpago el cielo fosco de la mañana.
Versos extraídos del poema «Confidencias»
Incluido en el poemario «AUTORRETRATOS»
Un jilguero Eras un niño. En un jardín jugabas junto a mí con la tierra, y transcurrían muy despacio las horas. Se posó un jilguero en un árbol y un instante me distraje mirándolo: cantaba en la rama más alta y se llenó de intimidad la tarde.
Versos extraídos del poema «Un jilguero»
Incluido en el poemario «LA VIDA»
Acerca del jilguero Para empezar el día, anoto aquí que de todos los pájaros que yo he visto y oído el más mío de todos es sin duda el jilguero. Cuando digo su nombre mi infancia entera vuelve, y desando el camino y de nuevo retorno a aquella casa blanca que elevaba sus muros en medio de los campos, en el centro del corazón del mundo y del verano.
Versos extraídos del poema «Acerca del jilguero»
Incluido en el poemario «LA CERTEZA»
El viaje Saber que estás ahí, mientras trabajo en el cuarto de al lado, mientras busco a solas el poema, me estimula, me da ilusión y fuerza y esperanza. Yo me voy a mis sueños y me adentro por inciertas regiones en las que nunca estuve. No admite compañía esta aventura: es preciso estar solo para hallar lo que importa. Me pierdo en ocasiones, pero a veces encuentro extrañas maravillas que nadie ha visto antes. Por favor, no te vayas y espera mi regreso; tú serás, cuando vuelva, la primera en mirarlas.
Poema «El viaje»
Incluido en el poemario «OÍR LA LUZ»
Certidumbre que quema Hasta el más miserable y más sin nada conoce la belleza, sabe qué es y sabe dónde puede ir a buscarla: en sí mismo; en el mundo. No es posible vivir ni un solo día sin intuir su rostro ni soñarlo, sin que lo divisemos a lo lejos o sin que caigan en las cercanías de nuestra adversidad unas pocas migajas de su gracia.
Versos extraídos del poema «Certidumbre que quema»
Incluido en el poemario «SUEÑO DEL ORIGEN»
Todo Todo lo que he vivido ocurre hoy y hoy acontece todo lo que sueño. El corazón, al fin, comprende y sabe. Nada he perdido; tengo lo que aguardo y es alegría la melancolía. Transcurre una mañana de mi infancia y el sol dora las manos de mi madre; siento en mi piel la llamarada hermosa de otra piel, y me mira para siempre en el girar del mundo una muchacha; a mi lado, en mi casa, crece un niño; el sol toca mis manos y su pelo; la rosa que tendré ya sucedió y se completa floreciendo ahora.
Poema «Todo»
Incluido en el poemario «ANTES DEL NOMBRE»
Versos y poemas extraídos del libro «HILO DE ORO (Antología poética, 1974 - 2011)»
© Eloy Sánchez Rosillo, 2014 (1ª edición: 2014)
© Ediciones Cátedra (Grupo Anaya S.A.), 2014.
ISBN 978-84-376-3263-6
ÚLTIMA ESTACIÓN (de momento)

En una primera aproximación a los poemas del nuevo poemario de Eloy Sánchez Rosillo, veo el reflejo de la paz que otorga el crédito de los años vividos; años en torno a una vida, jalonada de etapas y sucesos, del lento discurrir en ocasiones de primaveras y veranos allá, por la casa de campo de sus padres.
Su infancia, la figura amada y amorosa de la madre, su hijo... todo ello se da cita en versos que cambian el tono del recuerdo natural de las cosas, por la emotividad de sentirlos como motor de vida.
Nada más comenzar aparecen los suaves trazos de este bello lienzo, con colores que evocan el tiempo pasado y que se encuentran disueltos en los colores de la actualidad, de tal forma, que su mezcla, resulta en un color nuevo con que pintar lo que el presente guarda del pasado. Una bella y profunda obra.
Niebla A través del vivir sopla muy fuerte el viento y aún más del otro lado de la muerte. ¿Dónde te encuentras, dónde están los días de aquel amor tan hondo? Ahora camino a tientas y te busco. Mis pasos te presienten en el sueño que es siempre el caminar, y daré al fin contigo una mañana de luz cernida en el fluir de todo.
Versos extraídos del poema «Niebla»
Incluido en el poemario «LA RAMA VERDE»
© Eloy Sánchez Rosillo, 2020 (1ª edición: noviembre de 2020)
© Tusquets Editores S.A.
ISBN 978-84-9066-883-2
© francisco javier costa lópez

















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